Poner las horquillas de fallera es el gran drama en todas las familias donde se peina de valenciana. Muchas veces el principal problema es que no se usan las horquillas adecuadas para realizar el peinado de fallera. Hay horquillas son una verdadera tortura tanto para quien peina como para la fallera a la que están peinando. Estas horquillas ‘malignas’ son aquellas que parece que alguien ha cortado a mala leche y tienen unas puntas totalmente rectas que no hay quien las clave.

Yo la verdad es que le doy mucha importancia al tema de las horquillas ya que me facilita muchísimo el trabajo que sean buenas. Hace años que uso principalmente dos tipos de horquillas. Por un lado, están las horquillas Zenith, mis preferidas, rizadas y con bolita. Las uso en los tamaños 24 para el relleno y 27 para las trenzas. Me gustan porque el pelo no las escupe tanto gracias a su cuerpo rizado. Además, no corro el riesgo de pinchar gracias a su bolita.

Las otras horquillas que me gustan son las de toda la vida, las Reina. Las uso en los tamaños 27 y 30. Con éstas hay que tener un poco más de cuidado porque tienen una punta afilada que sí puede clavarse un poco. Sin embargo, son súper cómodas de colocar. Entran fenomenal en el moño, precisamente por esas puntas afiladas. ¡Se deslizan como mantequilla!

Tanto las Zenith como las Reina dan muy buen resultado en cuanto a duración. Se pueden usar durante muchos, muchos peinados. Pero, es verdad que si las vamos a utilizar muchísimo (hablo de Falleras Mayores) las vamos a tener que ir renovando durante el año. El problema es que se pueden oxidar y pelar ligeramente.

Si quieres dejar de sufrir y hacer un buen plan RENOVE, te invito a que pases por nuestra tienda online y te hagas con una de nuestras cajitas de ganchos. Y si ya tienes un sitio donde guardar tus horquillas, puedes hacerte con unos paquetitos nuevos de horquillas Zenith o Reina. ¡TU CABEZA TE LO AGRADECERÁ!